La política como espectáculo en los medios de comunicación

Desde finales del siglo XX, los medios de comunicación se han transformado por completo. La radio, las televisoras y los medios digitales cada vez tienen más competencia para llegar a una gran audiencia y han generado nuevos formatos para sobrevivir.

Con Estados Unidos como pionero, el discurso político ha cambiado y ha dado lugar a lo que se conoce como politainment.La política del espectáculo ha triunfado por su tratamiento frívolo, dramático y superficial de la información.

Salomé Berrocal, profesora de Comunicación Política en la Universidad de Valladolid y coordinadora del Grupo de Investigación Reconocido de Nuevas Tendencias de la Comunicación, explica cómo el infoentretenimiento fomenta que los contenidos sean menos serios, frente a un importante incremento de las noticias fáciles de comprender.

La intención de los medios es generar impacto en la audiencia para obtener así una mayor rentabilidad económica.El politainment se caracteriza por la hibridación de contenidos y su espectacularización, ambos aspectos pensados para aumentar la audiencia.

Berrocal establece una clasificación de los formatos del infoentretenimiento político en la televisión, el medio que más destaca, que son los programas políticos espectacularizados, los magazines politizados y los infoshows políticos.

De este modo, la información política se encuadra como una contienda dramática entre sus actores, en lugar de tratar problemas como la sanidad, las ayudas sociales o la educación.

Los políticos se han convertido en las nuevas celebridades de nuestro tiempo y se muestran como tales en las entrevistas que se les hace, ahora especialmente en programas de entretenimiento.

También es importante analizar las soft interviews, con una gran presencia del humor, la emotividad, la descontextualización y la cercanía con los políticos.

Otros tipos de contenidos del politainment son más populares, si cabe, durante periodos de campaña electoral en los que, además, los políticos quieren darse a conocer.

Un interesante aspecto sobre el infoentretenimiento político es la convergencia transmedia. Y es que cada medio potencia una parte de la historia del acontecimiento político que se va a comunicar. Esto ayuda a construir una imagen de cada político, como si fueran los personajes de una historia, y se fomenta el desarrollo de un universo narrativo. Es llamativo el caso del presidente de EEUU Barack Obama, cuya personalización fue clave para su popularidad. Se convirtió en un auténtico personaje de entretenimiento, que es visto como un héroe que va a salvar su país. De este modo, en el politainment se producen alteraciones estéticas en las que se fusionan la información y el entretenimiento.

Consecuencias éticas de este fenómeno

Teniendo en cuenta a la televisión como el medio hegemónico en este sentido, la academia ha aportado diversas críticas a causa del aumento del politainment.

Una agenda pública cada vez más pobre, la rebaja de los principios periodísticos y la pérdida de prestigio de los programas de actualidad son algunas de las consecuencias. Aun así, se señala también la posibilidad de que el politainment favorezca el acceso de colectivos poco informados a contenidos de calidad.